Autismo y Síndrome de Asperger.
Simon Baron-Cohen
Editorial: Alianza Editorial
Año: 2010
Simon Baron-Cohen
Editorial: Alianza Editorial
Año: 2010
El Catedrático de Psicopatología Evolutiva de la Universidad de Cambridge y director del Autism Research Centre (si quieres saber más pincha aquí), Simon Baron-Cohen, escribió este magnífico libro en 2008 en el que se realiza un acercamiento al mundo del autismo desde algunas de las diferentes ópticas que lo integran. En esta obra, se aúna información novedosa (gracias a ella descubrí, por ejemplo, el método Son-Rise) junto con un repaso a aspectos generales relacionados con el espectro del autismo de manejo más común.
Baron-Cohen nos habla, a lo largo de diferentes capítulos y con un enfoque divulgativo:
*De la prevalencia del autismo a lo largo de la historia.
*Del diagnóstico y de las explicaciones psicológicas del autismo y del síndrome de Asperger (de las enunciadas por este autor, se recogen además de la que vamos a ver a continuación, la "Teoría de empatía-sistematización" y la del "cerebro masculino extremo")
*De la biología del autismo y de su intervención, educación y tratamiento.
Vamos a detenernos en un aspecto del libro, la "Teoría de la ceguera mental", planteada por este autor junto con Alan Leslie y Uta Frith en 1985 (revista Cognition nº21). Los anteriores, sugirieron que los niños y niñas que presentan trastornos del espectro autista sufren un cierto retraso en el desarrollo de una "Teoría de la mente". Una teoría de la mente implica la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona, imaginarse lo que piensa y lo que siente, así como entender y prever su conducta.
Por ejemplo, como explica el autor, cuando vemos que alguien se da la vuelta para mirar por una ventana, suponemos que debe haber visto algo de interés y que puede saber algo que no podemos ver. Incluso puede tratarse de algo deseable. Hemos ido mucho más allá de la mera conducta para imaginar toda una serie de estados mentales de la otra persona. No solamente entendemos el comportamiento de la persona (¿por qué gira la cabeza? ¿por qué mira a la derecha?) sino que incluso podemos predecir que hará a continuación (si la persona quiere lo que acaba de ver -un billete)-se acercará hacia ello. Si lo teme -una serpiente-, se acercará).
También recurrimos a la teoría de la mente para identificar las intenciones ocultas tras los gestos y palabras de los demás (¿recordáis la publicación sobre "El tramposo y el as de diamantes"? Podéis leerla si pincháis aquí). Por ejemplo, si una persona nos mira, y después mira a la ventana un día de verano, podemos inferir que hace mucho calor en la habitación y que quiere que la abramos para que entre el aire.

Las personas con TEA al mostrar dificultades en esta capacidad, pueden asombrarse de las reacciones de los demás o experimentar ansiedad porque su conducta les parece impredecible, se preguntan por qué las personas se miran de determinada manera en situaciones sociales o pueden entender literalmente o directamente no comprender lo que les dice otra persona cuando utiliza una expresión como "llueve a cántaros", cuando lo que les quiere transmitir es que "está lloviendo mucho".
Principios como el de "ver lleva a conocer" que de forma intuitiva adquieren los niños y niñas con desarrollo típico, al alumnado con autismo tiene que adquirirlo explícitamente (Os recomiendo para esta labor el programa de Howlin, Baron-Cohen y Hawdin que había reseñado anteriormente aquí).
Una de las cuestiones que debemos tener claras es que hay diferentes grados de "ceguera mental". Cada persona con autismo tiene una capacidad diferente. No se trata de una "presencia o ausencia de teoría de la mente" en las personas con autismo, sino de grados diferentes de teoría de la mente en función de cada niño o niña.
*De la prevalencia del autismo a lo largo de la historia.
*Del diagnóstico y de las explicaciones psicológicas del autismo y del síndrome de Asperger (de las enunciadas por este autor, se recogen además de la que vamos a ver a continuación, la "Teoría de empatía-sistematización" y la del "cerebro masculino extremo")
*De la biología del autismo y de su intervención, educación y tratamiento.
Vamos a detenernos en un aspecto del libro, la "Teoría de la ceguera mental", planteada por este autor junto con Alan Leslie y Uta Frith en 1985 (revista Cognition nº21). Los anteriores, sugirieron que los niños y niñas que presentan trastornos del espectro autista sufren un cierto retraso en el desarrollo de una "Teoría de la mente". Una teoría de la mente implica la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona, imaginarse lo que piensa y lo que siente, así como entender y prever su conducta.
Por ejemplo, como explica el autor, cuando vemos que alguien se da la vuelta para mirar por una ventana, suponemos que debe haber visto algo de interés y que puede saber algo que no podemos ver. Incluso puede tratarse de algo deseable. Hemos ido mucho más allá de la mera conducta para imaginar toda una serie de estados mentales de la otra persona. No solamente entendemos el comportamiento de la persona (¿por qué gira la cabeza? ¿por qué mira a la derecha?) sino que incluso podemos predecir que hará a continuación (si la persona quiere lo que acaba de ver -un billete)-se acercará hacia ello. Si lo teme -una serpiente-, se acercará).
También recurrimos a la teoría de la mente para identificar las intenciones ocultas tras los gestos y palabras de los demás (¿recordáis la publicación sobre "El tramposo y el as de diamantes"? Podéis leerla si pincháis aquí). Por ejemplo, si una persona nos mira, y después mira a la ventana un día de verano, podemos inferir que hace mucho calor en la habitación y que quiere que la abramos para que entre el aire.

Las personas con TEA al mostrar dificultades en esta capacidad, pueden asombrarse de las reacciones de los demás o experimentar ansiedad porque su conducta les parece impredecible, se preguntan por qué las personas se miran de determinada manera en situaciones sociales o pueden entender literalmente o directamente no comprender lo que les dice otra persona cuando utiliza una expresión como "llueve a cántaros", cuando lo que les quiere transmitir es que "está lloviendo mucho".
Principios como el de "ver lleva a conocer" que de forma intuitiva adquieren los niños y niñas con desarrollo típico, al alumnado con autismo tiene que adquirirlo explícitamente (Os recomiendo para esta labor el programa de Howlin, Baron-Cohen y Hawdin que había reseñado anteriormente aquí).
Una de las cuestiones que debemos tener claras es que hay diferentes grados de "ceguera mental". Cada persona con autismo tiene una capacidad diferente. No se trata de una "presencia o ausencia de teoría de la mente" en las personas con autismo, sino de grados diferentes de teoría de la mente en función de cada niño o niña.
En resumen, se trata de un libro muy interesante como un primer acercamiento al autismo que además, recoge cuestiones que pueden ser de interés para ya iniciados como, por ejemplo, el Coeficiente para el Espectro Autista (AQ), en su versión para personas adultas.
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