sábado, 25 de marzo de 2017

¿Cómo dirigirnos a una persona con autismo? La simplificación del input lingüístico

La publicación de hoy la vamos a dedicar a recopilar una serie de sugerencias respecto a cómo debemos dirigirnos oralmente a las personas con autismo. Son frecuentes las ocasiones en que, cuando nos le decimos algo a un niño o niña con autismo o no nos entiende, o no le da tiempo a procesar la información que le transmitimos.


Si además tenemos en cuenta que las personas con autismo muestran mayores dificultades en el procesamiento de la información por vía auditivo verbal que visual, y que el estilo de aprendizaje que favorece a los niños y niñas con autismo es el basado en la simplificación y clarificación (Peeters, 2008) parece lógico seguir  una serie de recomendaciones como las propuestas Prizant y Schuler (1987) dirigidas a hacer más simple nuestro lenguaje y facilitar la comprensión al niño o niña con autismo. 

A continuación vamos con ellas y con alguna aportación personal:


1. Ajusta la complejidad del lenguaje al nivel del niño.

a. Estructura lingüística (cómo hablar): 

Inicialmente utiliza un lenguaje con estructuras simples, sin demasiadas subordinadas, coordinadas etc. e incrementa su complejidad en función del momento comunicativo del niño o niña (por ejemplo con un niño de Educación Infantil, evitemos oraciones muy largas del tipo: "Juan coge la chaqueta que fuera hace mucho frío y te vas a poner enfermo y mamá se va a enfadar". Demasiada información. Es mejor decirle "Juan coge tu chaqueta" porque se trata de la información principal que le queremos transmitir.

b. Contenido del lenguaje (de qué hablar):

Habla sobre temáticas relevantes, acordes con el momento evolutivo del niño o niña, intentando hacer consciente a la persona con autismo de la utilidad de comunicarse, en este caso, oralmente (conseguir objetos o acciones, compartir información o emociones etc.)

2. Evita hablar excesivamente y hazlo de forma clara.

Uno de mis lemas es "el exceso de información no es información". A las personas con autismo, debido a sus peculiaridades en relación con el procesamiento auditivo verbal y su memoria de trabajo, que suele ser menos operativa que las de las personas normotípicas, se les suelen "amontonar" las palabras si les damos mucha información oral y no son capaces de "digerir" esa información. Por eso, podréis observar en vuestro entorno, en ocasiones, como a niños y niñas con autismo no les da tiempo a procesar una indicación verbal para realizar una actividad o tarea, cuando ya les estamos dando la siguiente y se "pierden" entre esa gran cantidad de palabras y en la acción que pretendían realizar.

3. Consigue la atención del niño o niña antes de empezar a hablar:

a. Llámale por su nombre.

b. Emplea la instigación física si es necesario (por ejemplo tocándole la nariz mejor que girarle la cara).

De lo contrario, en muchas ocasiones hablarás pero no te estará "haciendo caso". Su atención estará en otro lugar.

4. Habla de temas relevantes:

a. Lo que hace ó intenta hacer.
b. Lo que va a hacer.
c. Lo que ha hecho.
d. Acontecimientos familiares al niño.

5. Emplea repeticiones, redundancias y paráfrasis (explicaciones)

Por ejemplo una paráfrasis sobre sentarse bien en clase sería "Siéntate bien, con las piernas hacia adelante y la espalda en el asiento", mediante la cual explicamos en qué consiste sentarse bien, ya que al alumnado con autismo le ayuda la información "concreta" frente a la "abstracta" o "indefinida" (¿qué es sentarse bien?)

6. "Compón" y "descompón" estructuras para ayudar al niño o niña a aprender acerca de la estructura del lenguaje.

a. Composición: "Tira el papel papel. Papel a la papelera. Tira el papel a la papelera".

b. Descomposición: "Coge la mochila y nos vamos al recreo "Coge el abrigo, abrigo (con indicación), nos vamos al recreo, (con indicación a un pictograma o fotografía si es necesario)".

7. Si es posible, relaciona las emisiones con objetos, acciones y eventos del contexto mediante el empleo de gestos, tocar y demostración de acciones.

De esta manera, sobre todo en infantil, superaremos las dificultades para "denominar" objetos, en relación con los déficits en la atención conjunta y haremos más concreto nuestro lenguaje ("la mesa" es aquello que señalamos, tocamos y de esta manera no hay confusión).

8. Si es posible relaciona la ecolalia con aspectos del entorno, simplificándola y con demostraciones.

Es decir, dale funcionalidad a la ecolalia. Esos "ecos" pueden ser útiles comunicativamente.

9. Segmenta claramente sus emisiones empleando el acento, entonación y pausa.

Los elementos prosódicos, también facilitan información y son parte de la comunicación oral.

10. Si el niño o niña hace algo inadecuado indica tu desacuerdo con una voz baja y seria acompañada de expresión facial. No generes un espectáculo con volumen, tono y expresión facial exageradas.

Ahora bien, no debemos quedarnos ahí. Debemos enseñarle la alternativa correcta y felicitarle por haberlo hecho bien cuando la haya realizado porque ha aprendido a hacerlo bien.

11. Si es necesario emplea gestos para dar un soporte al habla.

Pueden ser gestos naturales o signos como los del Sistema Bimodal, que acompañen al habla ("sentado", "de pie", "casa", "comer"...) y le ayuden a evocar palabras o le clarifiquen la comprensión del lenguaje oral. 

12. Haga que el niño o niña sepa que eres un receptor motivado atendiendo a sus iniciativas comunicativas.

La comunicación es una manera de cambiar el mundo que nos rodea. Si intentamos comunicarnos, pero no hay respuesta, es muy probable que disminuyamos nuestros intentos comunicativos.

13. Si un niño no puede comunicarse mediante habla o signos, pídele que muestre o señale y proporciónale las palabras correspondientes.

Un llavero de comunicación, una libreta de comunicación, un dispositivo móvil (táblet, teléfono móvil...) con un comunicador etc. pueden ser poderosas herramientas de cara a proporcionar a los niños y niñas con autismo posibilidades comunicativas.

14. Si una petición no puede ser satisfecha, responde simple y consistentemente.

Por ejemplo "No hay más chocolate".

15. Emplee el lenguaje para ayudar al niño a anticipar eventos futuros, especialmente cambios inesperados de rutinas.

El alumnado con autismo suele mostrar déficits de función ejecutiva (relacionadas con la capacidad de planificación. Si quieres saber más, pincha aquí) y un uso adecuado del lenguaje le puede ayudar a suplirlos, por ejemplo, anticipando verbal y visualmente qué va a suceder a lo largo de un periodo de tiempo , más aún si se va a producir un cambio, ya que les ayudará a regular su conducta.

Hasta aquí la publicación de hoy. Si os han parecido útiles estas recomendaciones, compartidlas porque ayudaran a la mejora de la comprensión del lenguaje oral de los niños y niñas con autismo.


4 comentarios:

  1. Tuve la suerte de escucharte en Mieres el año pasado y esta semana en la charla que disteis en el cole. Gracias por tus aportaciones y las ganas e ilusión que le pones a todo lo que dices y escribes. ¡Enhorabuena por el blog!

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  2. ¡Muchas gracias!Por comentarios como éste, todo merece la pena :-)

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  3. Respuestas
    1. ¡Gracias Anabel!

      Me alegro que te haya gustado ;-)

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