domingo, 24 de abril de 2016

¿Por qué se tapan los oídos los niños y las niñas con TEA?

Frecuentemente, cuando camino por el colegio con alguno de mis alumnos o alumnas, veo como se tapan los oídos cuando alguien se dirige a ellos o cuando hay determinados ruidos (sobre todo de gentío, música alta...) ¿Por qué? 

Estos niños y estas niñas suelen caracterizarse por la denominada "hiperresponsividad o hipersensibilidad sensorial" es decir, son extremadamente sensibles sensorialmente a diversos factores, en este caso del sonido (volumen, el timbre de la voz, la frecuencia...),a determinados ruidos o sonidos concretos (otros les fascinan)   etc. 

El malestar que les genera esa sensibilidad, puede llegar a provocar incluso crisis de ansiedad con episodios disruptivos (imagínate que te ponen unos cascos a un volumen altísimo con un sonido que no soportas. ¿tú qué harías?). 

Un ejemplo real: en una de las aulas en las que trabajo, la voz de mi compañera y la mía puede llegar a ser molesta para nuestro alumnado, por lo que damos instrucciones prácticamente sin hablar, señalando o guiando la tarea a realizar "en sombra", (trabajando a la espalda de nuestros alumnos) y utilizando el lenguaje oral para lo meramente imprescindible

Algunos consejos útiles para abordar esta realidad son:

*En muchas ocasiones creo que no somos conscientes de la gran intensidad de volumen de voz que utilizamos con los niños y las niñas en general y más aún con las personas con espectro del autismo. Háblales a un volumen adecuado y no les grites, no va a mejorar la comprensión de la información porque se la transmitamos a más decibelios.

*Si la situación es demasiado intensa a nivel sensorial no les hables y les bombardees con información oral: hazles una indicación con el dedo, muestráles un pictograma, un objeto o una foto, utiliza tu cuerpo para indicarles el camino o la dirección... te comprenderán mejor.

*El exceso de información verbal no les ayuda a comprender mejor lo que les quieres decir en el caso de que tengan la capacidad de comprenderla por esta vía. Que tus mensajes sean cortos y claros. Dales un tiempo de latencia para que procesen la información. Y si esa información es compleja, repítela y divídela en dos partes  (Ponte la chaqueta que nos vamos al recreo. Ponte la chaqueta. Nos vamos al recreo).

En resumen, comunícate en función de sus puntos fuertes y de sus necesidades. Te lo agradecerán.

5 comentarios:

  1. La verdad es que con este blog nos es muy fácil aprender cada vez un poco mas sobre los niños y niñas TEA.
    El ruido es molesto para mucha gente y si te paras a pensar estamos continuamente rodeados de sonidos que nos provocan un estado de malestar.
    Ana

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  2. Totalmente de acuerdo!!!!
    Creo q hemos idio mejorando poco a poci en este sentido aunque aun queda mucho q mejorar...desterrar timbres estridentes, procurar q en los espacios comunes como el comedor se hable bajito (cn el ruido dl menaje ya es suficiente.....) logrando q las persinas con TEA puedan comer "tranquilos", y lo q es aun mas simple...comprender q ese gesto tan habitual no es una mania, un "querer aislarse", si no un mecanismo d defensa q debemos respetar y hacet q se mitigue atenuando sus posubles causas, son consideraciones obvias q hasta hace poco no eran tan obvias...y muchas gracias aitor por este blog!!!!

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  3. ¡Muchas gracias a ti Ana por leerlo! La clave en mi opinión está en intentar pensar y sentir como lo hacen ellos, es decir, ponernos las gafas de ver azul.

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  4. Es muy interesante este tema Aitor.En mi trabajo lo menciono precisamente por la importancia del manejo del ruido en la asistencia sanitaria. Me parece un cuestión a tener muy en cuenta ya que es fundamental conocer estas posibles dificultades en relación a una intervención de calidad en el niño y el adulto con autismo.
    Gracias por las aportaciones!!

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